Análisis de Ninja Gaiden 4
Platinum Games y Team Ninja reviven el estilo hack and slash
Como muchas películas comienzan con una historia triste y acaban con un final feliz, el pasado 16 de Octubre de 2025, fallecía el gran Tomonobu Itagaki. El destino quiso que uno de los mejores creadores de videojuegos y creador de una de las sagas más conocidas en los hack and slash, como lo es Ninja Gaiden, muriera cuatro días antes de un lanzamiento del que se habría sentido orgulloso.
Quiero pensar que pudo disfrutar de esta maravilla del hack and slash creada por Team Ninja (fundada por el mismo) y Platinum Games; que pudo hacerse por última vez con el control de Ryu Hayabusa y rematar a todos sus enemigos sanguinariamente como a él le gustaba decir, y el poder conocer la historia de nuestro nuevo protagonista, Yakumo. Tras unas pequeñas palabras que no llegan ni a la suela del talento que tenía Itagaki, me gustaría hablaros un poco más sobre el nuevo Ninja Gaiden 4.
El 20 de Octubre hacia su lanzamiento y gracias al Game Pass de Xbox lo pude disfrutar de lanzamiento en PC, instalado desde días antes, esperando con ansia el coger de nuevo la katana de Ryu Hayabusa. A la que entramos al modo historia nos presentan a Yakumo, el mejor ninja del Clan Cuervo que queda en todo japón, con el me embarco en esta historia para poner fin y derrotar al Dragón Oscuro de una vez por todas, ese villano que lleva tocando las narices desde el primer Ninja Gaiden. Yakumo junto con sus dos espadas, aparece con una habilidad única, la Forma de Cuervo de Sangre, que consiste en golpear más fuerte a los enemigos para romper su guardia o ataques fuertes, indicado con una exclamación roja sobre los enemigos, y a su vez para finalizar nuestros combos o parrys transformando el arma. Todo beneficio tiene su sacrificio, y en el caso de Ninja Gaiden 4, al utilizar la Forma de Cuervo, nos resta una cantidad, dependiendo como la utilizamos será mayor o inferior, de nuestra barra de poder, siempre visible sobre nuestra vida.
En el momento que ya le estás cogiendo el truco a Yakumo y sus movimientos, avanzamos en la historia para conocer a una de las personajes principales en toda esta trama entre Yakumo y Ryu Hayabusa. Como nuestra propia misión indica al inicio del juego, tenemos que rescatar a la sacerdotisa del Dragón Oscuro, Seori, una sacerdotisa que se encarga de mantener sellado al Dragón Oscuro y quien nos cuenta que somos el elegido para derrotarlo de una vez por todas. Tu misión siempre fue el asesinar a Seori, pero a partir de aquí nos acompañará desde la lejanía junto con Misaki, consejero del Clan del Cuervo, en nuestro camino de derrotar a los jefes del sello, para despertar así al Dragón Oscuro y acabar con él.
Conforme vamos avanzando por los escenarios; un poco repetitivos en mi opinión, ya que nos encontramos en muchos capítulos con los mismos escenarios con poca variación entre ellos, donde lo poco que se diferencia a los demás son partes que nos llevan entre las fases y las zonas de los jefes finales. Nos encontraremos con un cuervecito con ojos rojos bien iluminados y al lado normalmente de un buzón típico japonés. Al interactuar con el cuervo nos aparecerá justo al lado un hombre llamado Tyran, un mentor de Yakumo que pertenece al Clan del Cuervo y será el que se encargará de ofrecernos el desbloquear ciertas habilidades y pequeñas mejoras a la hora de equipar objetos.
Por la parte del buzón, al interactuar se abrirá y aparecerá una voz femenina que pertenece a Umi, la operadora de Yakumo que nos ofrece misiones para realizarlas mientras avanzamos en los capítulos, y así obtener objetos para mejorar nuestra vida u objetos que nos pueden mejorar defensa, el ataque o por ejemplo el poder de sangre.
En el caso de Tyran el coste de sus habilidades son los puntos de experiencia que vamos adquiriendo acabando con enemigos, y en el caso de Umi, tenemos la mítica moneda japonesa, el Yen, con el podremos comprar objetos como pociones y bufos temporales de aumento de poder de sangre, de daño y de defensa.
No solo tenemos las habilidades que compramos a Tyran, tenemos también en nuestro menú de inventario habilidades de combo que harán que mejoremos cada arma que vamos obteniendo de Yakumo. Visualmente hay mucho cambio entre las habilidades que vamos comprando de nuestras armas, pero la manera de realizar los combos obtenidos suele ser siempre la misma mecánica para no volvernos locos al cambiar de arma.
Yakumo es el rey de las armas en este Ninja Gaiden 4, ya que Ryu Hayabusa solo porta una única espada, pero que espada, la mítica Espada del Dragón. Con Yakumo acabaremos teniendo acceso a cuatro armas, y muy diferentes entre ellas, y en la parte final de la historia podremos obtener una quinta, pero será algo temporal, ya que al completar definitivamente toda la historia, nos la quitaran de las manos por un muy buen motivo.
Os hablaré un poco de las cuatro armas que obtenemos con Yakumo, lo bueno que tiene este personaje, es que cada arma al utilizar la forma de cuervo se transformara, pero solo podremos realizar estos ataques transformados mientras tengamos disponible poder de sangre. La quinta arma mejor descubrirla en primera persona y no romper la magia de Ninja Gaiden, solo decir que es de las mejores partes de la historia de este juego.
Como os decía antes, estas cuatro armas tienen mucha variedad entre ellas, la primera es con la que iniciamos el juego, Takeminakata, y que portamos hasta romper el primer sello; que es donde iremos desbloqueando cada arma gracias a Seori. Desbloqueamos por primera vez a Yatousen, una espada larga al estilo florete que se transforma en una lanza con un taladro gigante en la punta; con él, podremos realizar combos muy rápidos, y sobre todo desde el aire, para caer en picado con la forma de cuervo y atacar muy sanguinariamente.
Nuestra tercera arma y segunda en ser obtenida, es Magatsuhi, un bastón en su forma normal y un martillo gigante en su forma transformada, con este arma podremos luchas con grupos más numerosos de enemigos y más agrupados, se nota mucho la diferencia entre las demás y Magatsuhi, ya que su estilo de lucha entre ágil y abierto a la hora de golpear, es de los más placenteros de utilizar por parte de Yakumo. Su forma de martillo es más agresiva y a la vez más lenta, pero muy letal a la hora de contrarrestar los parrys que hacemos a nuestros enemigos.
Y la cuarta arma es Kage-Hiruko, es un arma muy especial y a la vez sorprendente, porque no es un arma como tal, son una variedad de armas en una sola que nos ayudará a atacar tanto a corta y larga distancia. La variedad de Kage-Hiruko es bestial, ya que sus combos de larga distancia suelen lanzar granadas, shuriken y cuchillas, y por la parte de cuerpo a cuerpo se la deja a unos brazos mecánicos que te ayudan a reventar y destripar por la mitad a nuestros enemigos.
Ahora le toca a la leyenda, Ryu Hayabusa, pero como os he comentado solo tiene como arma la Espada del Dragón disponible, pero no es solo eso lo que tiene Ryu. Donde en el caso de Yakumo encontramos las armas, en Ryu Hayabusa encontramos sus habilidades, cuatro habilidades que podremos utilizar dependiendo el poder de sangre que tenemos en ese momento, evidentemente está hecho para no utilizarlas todo el rato las habilidades, sino ir combinando con sus ataques normales y de Ninjutsu.
Casi todo el modo historia lo realizamos con Yakumo, y unas pocas partes con Ryu Hayabusa, y aquí es donde encuentro una de las partes negativa del juego. Llego a la cúspide final del juego y veo como paso a controlar al legendario Ninja Ryu, por fin voy a poder utilizar la legendaria Espada del Dragón, pero para mi sorpresa aparece un texto que me indica que estoy en el pasado, un pasado no muy lejano, y a la que voy avanzando me encuentro con una trama que me es algo familiar. Voy a tener que acabar de nuevo con la vida de los mismos jefes que rato antes había matado a las manos de Yakumo, si que es verdad que el paseo entre fases y capítulos es más ligero y agradable, pero el tener que realizar los mismos combates es algo que se podrían haber ahorrado. Porque no es solo luchas con los mismos jefes, sino que es aguantar los mismos ataques de estos enemigos, al menos podrían haber realizado una variación entre ellos o cambiar aun que sea algo el aspecto, pero no.
Al menos como os decía, estoy a las manos de Ryu Hayabusa y ya me toca a mí el hacer diferente estos combates, ya que al llevar a Ryu te das cuenta del verdadero potencial de Ninja Gaiden 4. Aquí es donde se nota al máximo esplendor el estilo de Platinum Games, porque te hacen sentir de verdad un hack and slash, Ryu tiene una velocidad y un disfrute de combinaciones de combos descomunales, como con el caso de Yakumo con las armas que sus combos son por igual en cada una de ellas, Con Ryu y Yakumo también compartimos los mismos combos pero ejecutados de diferentes maneras.
Yakumo te aporta la estrategia en combate y la variedad con sus armas, pero lo que aporta Ryu es de otro mundo, cuando consigues dominarlo por completo y ves lo que puedes llegar a realizar y a la velocidad que lo realizas, sientes de verdad lo que vale la pena de este juego.
Una vez completas el modo historia desbloqueas el nivel máximo de dificultad Maestro Ninja, el verdadero desafío de Ninja Gaiden 4. También se desbloquea la parte de Modo de Desafío, que aparte de poder seleccionar cada episodio del modo historia para intentar completar esas misiones de Umi, o capturar los Calabazos, pequeñas criaturas que nos iremos encontrando por los escenarios al estilo coleccionable.
Otro de los modos incluidos en los desafíos es el de la Selección de Purgatorio, que son pequeños desafíos a puerta cerrada contra oleadas de enemigos, y que podremos elegir como realizarlo a coste de unos porcentajes, que nos hacen entrar a los purgatorios con menos barra de salud a coste de una mayor recompensa contando con hasta seis escalas diferentes recompensas. Estos purgatorios los tenemos que desbloquear dentro del Modo Historia, siendo casi siempre un camino secundario el que nos lleva hacia su gran portal. Una vez los hayamos localizado, por mucho que no se haya completado, lo tendremos ya disponible desde este mismo modo.
Y el último modo que desbloqueas al terminar el juego son las Pruebas, como ya dice el nombre, te ponen a prueba contra todos los jefes del juego y contra oleadas en las Pruebas de Combate, y en las Pruebas de Jefe. Estas pruebas se pueden realizar en cualquier modo de dificultad por si tienes alguna dificultad al intentar completarlas.
Como partes negativas de Ninja Gaiden 4, además de lo ya mencionado en la parte de modo historia de Ryu Hayabusa, me resulta también muy repetitivo el como avanzamos en las partes donde tiene que cargar la siguiente zona, en algunos casos escalando a base de saltos de pared en pared, y en otros deslizándote con unas alas que adquirimos y solo pueden ser usadas en unas rachas de viento, donde su control deja mucho que desear. Y tenemos una parte que no quiero decir que la sienta negativa pero que me gustaría mencionarla, y es cuando avanzas a través de unos raíles deslizándote y esquivando obstáculos, y acaba siendo repetitivo cuando lo llegas a realizar todo el rato lo mismo en casi todos los capítulos en la parte final de la historia.
En definitiva este Ninja Gaiden me ha hecho sentir de nuevo la ilusión en los hack and slash, como lo hizo hace unos años el gran Hi-Fi Rush de Tango Gameworks, el volver a sentir la jugabilidad que aportaba Platinum Games con Bayonetta, y el haber tenido de regreso al gran Ryu Hayabusa tras el remastered de Ninja Gaiden 2 Black gracias al Team Ninja.
Lo triste de esta historia es el fallecimiento del gran Tomonobu Itagaki, y de que no sabemos que pasará de aquí en adelante de Platinum Games, ya que desde que no está Hideki Kamiya, Platinum Games solo ha lanzado Ninja Gaiden 4 junto con Team Ninja. Esperemos que esta compañía salga adelante y nos puedan regalar más juegos como este.





